Este Tránsito está protagonizado por un ligamento textil muy especial: el ligamento Huck. Llegamos a él por casualidad, como se llega a las cosas inesperadas que finalmente son las que penetran y transforman la vida. Estábamos envueltos en el desarrollo de un proyecto muy especial para la Feria Internacional de Arte Contemporáneo de Madrid (ARCO), en colaboración con la artista textil Irene Infantes.

Todo encuentro entre creativos de cualquier disciplina, significa enfrentarse al abismo de la creación colectiva, de la idea compartida en una doble mirada de la misma cosa, que siempre refleja los matices de individualidad del que mira y que al mismo tiempo, es mirado por la obra; que habla, que lanza mensajes diferentes según la perspectiva de observación. En ese divagar de la propuesta final, como quien llega a puerto después de pasar una larga temporada en la profundidad del horizonte marino, llegamos al ligamento Huck. Y aquí se quedó: para la exposición de ARCO en un formato, y para nuestro Tránsito en otro.
Siempre en azul, porque de alguna forma, nos recordaba al color que envuelve la arquitectura exterior manchega.
El nombre Huckaback es bastante antiguo (se rastrea hasta el siglo XVII en Inglaterra) y la teoría más aceptada es que deriva de "huckster" (buhonero o vendedor ambulante). No era un tejido de la realeza ni de la alta costura. Era una tela doméstica, resistente y barata que vendían los mercaderes ambulantes en los mercados locales. Nace de la necesidad del hogar, no del lujo.

Históricamente, fue el tejido de la higiene. Antes de la felpa, el Huckaback de lino era la tipología textil más utilizada para la absorción. Esas "bastas" que hoy valoramos por cómo reflejan la luz, y por la textura que propician fueron diseñadas originalmente como micro-superficies abrasivas para frotar la piel y maximizar el secado. Es un tejido que nació para trabajar, resistir la humedad y soportar la fricción.
Aunque el nombre es inglés, la técnica se perfeccionó y arraigó profundamente en el norte de Europa, especialmente en Suecia. En la tradición escandinava, el Huckaback era una prueba de habilidad fundamental para cualquier tejedora doméstica. Formaba parte esencial del ajuar: ropa de mesa y toallas de mano duraderas.
Técnicamente, el Huck es un ejercicio de contradicciones controladas. Trabajando sobre 4 lizos, este ligamento se construye mediante bloques de hilos impares (usualmente 5) que operan bajo una regla estricta: la oposición. Los bloques no pueden repetirse; deben alternarse para mantener la integridad de la tela.
Lo fascinante de esta estructura (descrita técnicamente como bloques de urdimbre y trama flotando sobre un fondo de tafetán) es su capacidad de mutación:
En tensión, Los hilos flotantes ("bastas") crean relieves.
En relajación, si se permite aire en la batida, esos mismos hilos se curvan y agrupan, creando el "Huck Lace" (encaje), transformando una tela sólida en una red de ventanas más abiertas.
Para este Tránsito, nos interesa la “gentrificación técnica” que ha sufrido este ligamento y lo que representa. El Huck ha evolucionado de ser una barrera tupida y funcional a una estructura más permeable. Lo que hace que elegir este ligamento, sea aceptar la dualidad misma de la que se compone la existencia. Una dualidad que se establece entre la estabilidad y la vulnerabilidad, como toda vida humana.
La estabilidad, visible en el fondo de tafetán que mantiene la estructura unida, impidiendo que se deforme.
La vulnerabilidad en los hilos flotantes, que al liberarse de la trama, se exponen a la “intemperie”. En su versión histórica, esto aportaba uso; en su versión moderna , aporta delicadeza y belleza.

No hemos elegido un tejido plano e indiferente. Hemos elegido una estructura que respira, que tiene relieve y por tanto, tacto, que, dependiendo de cómo ajustamos la tensión en el telar, puede ser un escudo o una ventana. Esa versatilidad estructural es la que buscamos en el ecosistema de productos modulares que hemos diseñado, tejido y confeccionado para este Tránsito.
En la mezcla, en el contraste en las intersecciones de la vida, reside de forma habitual lo singular; lo exclusivo.
Eso es para nosotros el Huck. Por eso, se quedó.
La familia Wool4life.