Miradas a la creación que alimentan la vida - Teresa J. Cuevas

Miradas a la creación que alimentan la vida - Teresa J. Cuevas

Hay personas que inundan el espacio con su presencia.

Serena, plena y tranquila, Teresa J. Cuevas es delicadeza en cada uno de sus trazos. Nos inspira, nos nutre con su pensamiento y nos enseña cómo la materia se escucha al mismo ritmo que el alma habla.

Exponernos a su creación, detenidos, inmóviles frente a una de las majestuosas piezas que descansan en su taller, es tener la valentía de mirar dentro, muy dentro de nuestro ser. Sus manos, crean puertas al espacio interno que todos habitamos, pero que sin embargo, nos cuesta tanto reconocer. Transitarlo cuesta, muchas veces duele, pero ella, a través de su propio caminar, nos acompaña de manera amable y nos ayuda a entender la presencia de nuestra esencia en todo aquello que hacemos. El hacer es en Teresa, el acto puro de descubrir qué es la vida y como tal, qué tempestades enfrentamos en cada capítulo que en ella acontece.

 

 

Su formación como arquitecta ha dejado una huella de estabilidad, de precisión y visión contextual que desde la forma externa, nos lleva dentro: al encuentro con la invisibilidad hecha estructura, fuente de conexión y transformación interior. Luz y naturaleza inundan su lenguaje artístico definidos además por la exquisitez asiática heredada de su vida en Seul, cuestión que de manera indirecta la define, igual que la definen sus referentes: Velázquez, Zobel o Chillida... están presentes en lecturas, frases y fotografías.

 

 

En nuestro tránsito de 2025, pudimos conversar con ella, visitarla en su taller y acompañar su creación con la nuestra. Fue muy especial para nosotros que nuestras piezas de lana dialogaran con su obra fresca y fluida en el momento de nuestro visita. Igualmente transformador para nosotros, fue compartir conversación sobre el hacer, sobre la materia, sobre el proceso que determina siempre el resultado final.

 

 

Nos une a Teresa el paisaje. Su mirada reflexiona sobre la forma y la materia que lo conforma, pero también, sobre las invisibilidades que modulan nuestro paisaje interior. Cómo transitamos por la dualidad de territorios materiales e inmateriales, aquellos que habitamos por ser humanos, no deja de inspirarnos y darnos fuerzas en nuestro hacer, y por tanto, en nuestro cuidado del territorio que define no solo nuestra persona, si no toda la cultura.

 

 

Todo lo que hacemos en Woo4life es el reflejo de lo que el medio rural nos enseña; la proyección de lo que cada lana representa y genera a su paso: cuando se transforma, cuando nos protege, cuando nos da cobijo ante la intemperie. Avanzar a través de la obra de Teresa, ha tenido en nosotros la misma sensación: una especie de proyección de nuestra propia existencia traducida a colores, texturas y materiales. Un recorrido que nos invita a revaluar los diferentes hitos de nuestro camino vital para descubrir lo que nos sostiene, lo que nos permite avanzar. En nuestro caso, igual que en el de Teresa, la familia y lo heredado es siempre sostén ante la tormenta. 

 

 

Decía Pablo D ́ors que más noble es un ser humano cuanto mayor sea su capacidad de hospedaje o acogida. Así es Teresa y así ha sido con nosotros: hogar.





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