En Red

En Red

 “Proyectar es un proceso de ir avanzando y retrocediendo entre cientos de ideas, donde repetidas veces se prueban soluciones parciales y detalles con el fin de desvelar y fusionar gradualmente una interpretación completa de los miles de requerimientos y criterios, así como de los ideales personales de coordinación y armonización del arquitecto, en una entidad arquitectónica o artística. Un proyecto no solo es el resultado de un proceso de resolución de problemas, sino que también es una proposición metafísica que expresa el universo mental del creador y su entendimiento del mundo vital del hombre. El proceso de proyecto escudriña simultáneamente los mundos interior y exterior y entrelaza ambos universos.”

La mano que piensa: sabiduría existencial y corporal en la arquitectura de Juhani Pallasma


 “El pensador creativo tiene que avanzar en un frente muy amplio, dejando abiertas muchas opciones. Ha de obtener una visión comprensiva, abarcadora, de toda la estructura del camino que se le presenta delante, sin restringirse a enfocar una posibilidad cualquiera como si fuese única". 

El orden oculto del arte de Anton Ehrenzweig 


 

Hoy queremos dedicar el tiempo de pausa y lectura a nuestra visión en red. 


Cuando comenzamos a esbozar esta perspectiva del proyecto, podemos compartir de forma honesta que teníamos miedo a que no se llegara a comprender. Era una decisión arriesgada el acto de vincular de forma tan estrecha lo que comúnmente se entiende por artesanía, con nuestra perspectiva actual que pretende vincularla con la tecnología digital y con la innovación. 

En un mundo carente de significados realistas, de mal uso de las palabras, términos y acciones, abordar cualquier asunto con profundidad y perspectiva global, con visión sistémica, tiene sin lugar a dudas sentido, aunque únicamente sea por el mero hecho de demostrar una condición real, en lugar de narrar una ficción. En este sentido, estamos comprometidos con encontrar nuevas formas de aproximarnos a la artesanía,  sobre todo, porque consideramos firmemente que hacerlo así tiene un potencial global, un carácter innovador, una perspectiva intergeneracional y una acción multidisciplinar. 

Llevamos varios meses trabajando por aunar tecnologías del diseño de producto con nuestro hacer rudimentario en los telares. Estamos creando diálogos entre nuestras manos ( y lo que ellas construyen gracias al ir y venir de la lanzadera) y programas digitales que nos ayudan a evaluar el comportamiento del tejido en las prendas que estamos desarrollando. Digitalizar los textiles que construimos artesanalmente, es un reto, pero hace única nuestra mirada porque si algo hacemos continuamente, es mirar al futuro siempre arropados por la tradición. Generar dinámicas de digitalización de nuestros procesos, nos permite establecer nuevos códigos artesanales pero también, preservar lo físico en otro formato que pueda ser utilizado cuándo y cómo corresponda. 


El paso en red, habla de sinergías; sinergias entre diversos perfiles profesionales, pero también, entre mundos, ya sean físicos o  digitales. ¿Por qué estancarnos en la idea de que la artesanía únicamente puede representar un objeto hecho a mano? Un pensamiento limitante que no tiene más capas de complejidad y profundidad en su desarrollo y que hace que una disciplina, un cómputo de saber único como es la artesanía, quede limitado, rezagado y olvidado por no adaptarse a los modos de hacer contemporáneos. Con esto no decimos que el hacer manual sea “menos” o tenga alguna deficiencia. En absoluto. El hacer manual es indispensable en el desarrollo humano, nos da forma igual que da forma al barro que modelamos. Sin embargo, generar conexiones creativas entre la mano, el cerebro, la materia y otras tecnologías digitales, hacen que el saber ancestral que supone la artesanía se amplifique, se desarrolle como tantas veces lo ha hecho a lo largo de la historia de la humanidad. 

Esta integración tecnológica no busca simplemente modernizar la apariencia de una pieza, sino actuar como una estrategia de mediación que permita al espectador acceder a la biografía del objeto. Al incorporar herramientas y tecnologías digitales, se logra traspasar la textura superficial para revelar su tacto más profundo, es decir, el ecosistema de saberes, memorias y vínculos territoriales que la producción industrial suele borrar y que la unión entre artesanía, tecnología  y narrativa digital, puede amplificar. De este modo, el respeto por el patrimonio no se manifiesta como una nostalgia paralizante que intenta congelar la técnica en el pasado, sino como una integración activa que utiliza lo digital para hacer visibles las capas de lectura más profundas de cada pieza artesana. 

Al final, generar estas conexiones entre el cerebro, la mano y el software permite que el conocimiento tácito acumulado por generaciones no se pierda en la imposición de una lógica técnica única y globalizada, sino que encuentre nuevos lenguajes para interpelarnos y seguir habitando nuestra vida cotidiana.

Esto es nuestro PASO EN RED: Conexión, sinergía y diálogo. 

Entre tiempos, entre técnicas, entre herramientas. 


La familia Wool4life